domingo, 13 de mayo de 2012

EL COMPLOT QUE QUEBRÓ A COLO COLO


latercera.com

"El 23 de enero del 2002 un juzgado civil de Santiago declaró la quiebra de Colo Colo y poco después Peter Dragicevic, el presidente que condujo al equipo a la eufórica conquista de la Copa Libertadores en 1991, estaba preso por fraude tributario. La prensa deportiva aplaudió de pie las medidas que prometían salvar al equipo de una administración "corrupta". El síndico Juan Carlos Saffie fue alabado cuando bajó a la tierra ungido de la independencia y neutralidad empresarial que enderezarían el destino del equipo. Pero pasada esa borrachera comienzaría a emerger una historia oculta mucho más compleja que ese simple cuento de vaqueros". 

Artículo que se en encuentra en liberenalindio.cl pero el reportaje es de Alejandra Matus y Pablo Basadre (PLANB) en el año 2004. AQUÍ las dos publicaciones que revelan, entre otras cosas, que el club no quebró por lo que se dijo en ese entonces...

LA ÉPOCA DORADA DE LOS 90´

Serie de videos de una de las épocas más gloriosas del club popular: los años 90´. Desde las atajadas de Pedro Reyes en los cuartos de final de la Supercopa contra Flamengo, pasando por la semifinal del 91´ versus Boca hasta una modesta goleada por 5-0 a Unión Temuco. Mención aparte para la goleada 5-1 contra la Universidad de Chile por la Copa Ciudad de Santiago. Obviamente, la calidad no es la deseada, pero los videos están para no salir de la casa recordando viejos tiempos; esos tiempos que todo hincha colocolino quiere volver a vivir. 


Colo Colo 5 - 1 Universidad de Chile











Colo Colo 3 - 3 Universidad Católica 1996







Colo Colo 3 - 1 Universidad Católica 1997







Colo Colo - Boca Juniors 1991







Colo Colo - Temuco 1998







Colo Colo - Flamengo 1997







Colo Colo - Olimpia, FINAL DE AMÉRICA







Colo Colo . Universidad de Chile 1997





Reportaje al Calamar, Marcelo Espina

MAPA DE LOS ESTADIOS EN TODO CHILE

A lo largo de toda la historia, Colo Colo ha jugado en todas las canchas. Si bien le ha ido mejor en algunas que en otras, el equipo solamente tiene un historial negativo en la altura de Calama. En todas las demás, el popular tiene saldo positivo. Aquí, el mapa con los estadios de todo Chile con la localía de sus equipos. 


Ver Estadios de Chile en un mapa ampliado

miércoles, 9 de mayo de 2012

HERNÁN GODOY: UN CLAVITO INOXIDABLE


Se le ve entrar al estadio Municipal de Calama entre aplausos. No hay presente ningún hincha del equipo que dirige pero lo ovacionan igual al escuchar su nombre por los altoparlantes. Al técnico de Santiago Morning se le respeta. Quizás por su trayectoria, quizás porque fue distinguido por los “zorros del desierto”, como le dicen a la gente de Calama, como un zorro más: el “Clavito” es un viejo zorro, uno de los pocos que va quedando en el fútbol nacional. 
Por Juan Pablo Chávez González

latercera.com
               16:33 horas del domingo 27 de noviembre. Hernán Godoy celebra por estar salvando a su equipo del descenso en la difícil cancha de Calama. Una hora y media después, el mismo protagonista encara furibundo al árbitro luego de que Alejandro Zúñiga hiciera el gol que mandaba a la segunda división al “Chago”. El réferi fue Julio Bacuñan, el mismo que semanas antes expulsó a Luis Rogel, arquero de Cobresal, y que éste en su reacción le lanzó improperios en alusión a la relación con su señora. “Le tuve que decir que era “gorriao”. Estaba perdiendo 10 millones de pesos por el bono que me daban por salvar al equipo del descenso. ¡Eso es mucha plata!”.           

          El árbitro lo expulsó, era de esperarse. Cojeando por su eterno problema a los tobillos se fue al túnel. Ya no podía hacer nada, ni siquiera ver el término del partido. Lo intentó pero no pudo. El fútbol es así, concreto, a veces se sube y a veces se baja. Al “Clavito” le tocaba estar en el túnel: el túnel del descenso.

Son más de 50 años en el ambiente del fútbol. Debutó a los 16 años marcando 5 goles en su debut con La Serena. Como jugador fue delantero centro, a pesar de ser bajito. Pasó por varios clubes chilenos, llegando a Centroamérica y Colombia, donde lo pilló la guerra del fútbol y unas guerrillas entre países. Fue goleador dos años seguidos en Centroamérica. Se fue a probar suerte con 20 dólares y volvió con 20.000. “Dormía arriba del banco para que no lo asaltaran”.

Era delantero neto, destacando por su gran salto y cabezazo. Un secreto: en la infancia jugaba basquetbol y fútbol, lo que le permitió tener un gran rechazo al momento de saltar a cabecear. Perfeccionó su cabezazo, y con 1.60 metros de estatura aproximadamente, no se achicó frente a defensas espigadas y mucho más altas que él. “No tenía nada que envidiarle a Zamorano”.

Eso es lo que más se destaca a lo largo de su carrera, tanto como jugador y como técnico: su guapeza.
redgol.cl
Llegó un punto en el que las infiltraciones, término al que se le denomina cuando un futbolista juega lesionado, le jugaron en contra. Don Hernán, guapo como pocos, se ponía dos o tres inyecciones y saltaba a la cancha sin medir consecuencias. Un día se levantó al baño y cayó desplomado. Terminó con artrosis crónica en sus dos tobillos y eso apresuró su retiro del fútbol.

Tenía que operarse los dos tobillos pero le aconsejaron que se operara uno primero para que pudiera caminar. -No. Opéreme los dos al tiro-, fue la respuesta que recibió el doctor. Fue por eso que durante un año completo don Hernán tuvo que dejar de lado la pizarrita para hacerse amiga del “carrito”: ese que lo ayudó a arrastrarse por toda la casa mientras los 20 puntos de sutura de cada pie sanaban. Ojo, en ese tiempo la operación era sólo con bisturí, nada de rayos laser ni tecnología de ahora. Un guapo, valiente como pocos.

Y luego de esto fue como el “Clavito” comenzó a dirigir. Su primer club lo tomó a mediados de los 70 y de ahí no paró más: hasta la fecha ha dirigido 35 equipos.

Llegó a dirigir combinados en Estados Unidos y Guatemala. Pero el club que más llama la atención es el Mitra Kukar de Indonesia. “Por el internet los dirigentes veían la pizarra. Querían contratar al hombre de la pizarra y así llegué a Indonesia. Me adapté, estudié el idioma y tenía un jugador uruguayo que también fue mi ayudante. Fue una linda experiencia”.

La pizarra del “Clavito” es algo que lo representa. Es su fiel compañera. Por medio de ella les transmite a sus pupilos las técnicas, movimientos y todo lo necesario para afrontar un partido. Es la encargada de desnudar al rival.

Don Hernán es choro, no aceptas “pavos” en el equipo y si no le gusta la actitud de algunos de sus jugadores, no duda en sacarlos. Así sucedió en el partido de definición en Calama. A todos los argentinos, entre ellos el jugador más caro del plantel, los dejó en Santiago y viajó sólo con los que tenían cierto compromiso. “Son unos ladrones, sinvergüenzas que viene a puro robar. Prefiero perder con los jugadores jóvenes que con esos ladrones”.  

El descenso del “Chaguito” se veía venir. Es una clara analogía con la labor de un doctor. El doctor tiene que salvar al enfermo y hacer todo lo posible por ayudarlo. No le puede decir al paciente que se va a morir, aunque se vea muy difícil poder salvarlo. El “Clavito” hizo todo lo posible para salvar a este paciente moribundo, aún con diferencias claras dentro del equipo. “Los argentinos pasaban lesionados, habían jugadores que alegaban porque la cancha de entrenamiento quedaba muy lejos y otros que al momento de tocar el silbato ya estaban en sus autos”. Así y todo, don Hernán estuvo a punto de salvarlos de los potreros.

Cojeando llega al hotel Panamericana, ubicado en Providencia, a dar una charla a dirigentes y técnicos de clubes amateurs de la comuna de Estación Central junto a Ángelo Correa Díaz, uno de sus biógrafos. Viene elegante, con una camisa palo rosa, corbata que combina, zapatos brillantes de color café y terno beige donde no se deja ver ninguna mancha. Su peinado es caso aparte. Se puede ver su pelo hacia el lado casi perfecto. Tiene cara de cansado, pero se le ve contento. Trae consigo una mochila invisible: allí lleva toda la picardía, “choreza” y humildad. En su equipaje de mano, también invisible, trae consigo la gran experiencia acumulada a lo largo de todos estos años.

Dentro del salón son casi todos entrados a la tercera edad. El “Clavito” los entretiene. Se multiplican las risas cada cierto rato. Don Hernán es la experiencia que camina. Su particular estilo lo ha llevado a ser un caso llamativo dentro del fútbol nacional. No anda con rodeos, es directo y de una sola línea. No se achica ni con dirigentes ni con jugadores. Menos con árbitros. La experiencia lo avala: tiene 70 años y sigue tan vigente como antes.

Existe una gigantesca diferencia entre los jugadores antiguos y los de ahora. El “Clavo” jugó por amor a la camiseta, nunca leyó un contrato y dice que siempre lo “hacían leso”. Ahora los jugadores juegan por los millones. Si les duele un poquito la pierna no juegan el fin de semana y lo que es peor, la camiseta es algo secundario, lo que en épocas de don Hernán era casi impensado. Sus dos pasiones son verdes: Santiago Wanderers y Audax Italiano.

Como técnico se hizo una fama que para él es totalmente injustificada. “El periodismo antiguo me trató de “pichicatero” (“pichicatear” significa, en términos futbolísticos, darle a los jugadores drogas en beneficio de obtener mayor rendimiento en la cancha). Y no existe nada de eso. Yo revolucioné el fútbol entrenando en la mañana y tarde. Entonces así los jugadores no alcanzaban a irse a un motel”.

Lacuarta.cl
Hizo el curso de técnico en Chile, estudió pedagogía en francés y se perfeccionó en Europa. Aprendió mucho gracias a que Audax Italiano lo mandó a ver los entrenamientos del club A.C. Milán, un todopoderoso de Europa. Con tanta experiencia y tanto perfeccionamiento, al “Clavito” no le molesta dirigir un equipo de segunda, ni menos tomar al colista del torneo para tratar de salvarlos. Esos son los desafíos que se caracterizan en él. “Dirigir un club grande es fácil: lo diriges por teléfono. En cambio, dirigir equipos chicos es difícil. No tienes donde entrenar, la cancha está mala, no hay agua en los camarines. Eso es lo difícil”.

Luego de una 1 hora y 15 minutos de charla, el “Clavito” culmina su exposición. Todos escucharon atentos lo que decía este gran personaje. El encargado de presentarlo regala a los espectadores un libro con la biografía de Julio Martínez, otro “viejo zorro” pero en el ámbito del periodismo. Mientras los señores de edad esperan con ansias ser llamados para recibir sus libros, don Hernán se sienta junto a su biógrafo y se le hace un pequeño círculo de gente a su alrededor. El “Clavo” no pone ninguna mala cara, menos un gesto de menosprecio. Firma todas las dedicatorias que le son solicitadas y se saca todas las fotos con señores incluso más longevos que él. Fueron cerca de 30 minutos los que estuvo el “Clavito” firmando cuadernos y tomándose fotos con todos.

El power point con el cual hizo la exposición don Hernán fue retirado inmediatamente luego de culminar la exposición. Sin embargo, la penúltima diapositiva dejó una frase rondando entre las cuatro paredes del salón: “El éxito no es el destino, sino que es parte de tu camino”.

Don Hernán Humberto Godoy Veliz sigue construyendo su camino a pesar de su edad. Está cuerdo y con ganas de seguir dirigiendo aunque Santiago Morning los cesó de su cargo. El “Chago” fue un club más, una historia más, un tropezón más.

Sin lugar a dudas que los aplausos de “los zorros del desierto” ese fatídico domingo en el Municipal de Calama se los tiene más que ganados: Don Hernán es el “viejo zorro” de nuestro balompié nacional.

domingo, 6 de mayo de 2012

EL INCOMBUSTIBLE MULTICAMPEÓN



“Ojalá tuviera a 10 Mena más en el equipo”. Palabras del actual técnico de la selección chilena Claudio Borghi en una época que fue gloriosa mientras dirigía a Colo Colo (2006-2007). Además de destacar la responsabilidad de Luis Mena Irarrázabal, le dedicó palabras al esfuerzo que ofrecía el zaguero en cada entrenamiento. A pesar de los años, esas palabras todavía tienen peso. Hoy sigue siendo un símbolo para el plantel, aunque muchos ya lo quieren retirar a sus 32 años. “Cuando cueste levantarme en la mañana, pensaré en el retiro. Hoy en día todavía me levanto con ganas de ir a entrenar”.

Por Juan Pablo Chávez

Alboadixto.cl
9:05 minutos de partido, 16:11 horas exacta del domingo 20 de noviembre del 2011. Luis Mena se levanta de su asiento para hablar con Ivo Basay, su ex compañero y ahora jefe. Tiene que entrar, no queda otra luego de la lesión del paraguayo Nelson Cabrera. Va con la 3 en la espalda, la que no suelta hace más de 12 años y está vestido de blanco entero: camiseta con el indio en el pecho, short y medias a tono con zapatos naranjo y amarillo. El amarillo de su calzado le combina con la melena  y sus largas pestañas; el celeste brillante de sus ojos combina con el estadio, donde Iquique utiliza el celeste en el uniforme de sus jugadores. La cancha es el estadio Tierra de Campeones, tierra de “Luchito”: un multicampeón incombustible que a pesar de los años se mantiene en el equipo más popular del país.

El día anterior, en el entrenamiento, Luis vestía de rojo entero hasta que le entregaron un peto. Eso le decía, indirectamente, que no iba de titular contra Iquique. Lo asumió ya que tiene claro que a pesar de no jugar, él es un pilar fundamental para el plantel y para el club. En pocas palabras, un referente.

El técnico Basay practicaba el bloque defensivo y Mena tenía que vestirse de atacante, como todos los suplentes. Hacerle un gol a Francisco Prieto era la consigna.

Un dato interesante: era el único con las medias hasta la rodilla, como se hacía antes, a la antigua. Luis Mena es de otra generación.

Dentro de los 10 minutos que los suplentes estuvieron chutando tiros libres, sólo un balón logró ingresar a la meta del cancerbero: “Luchito”, con impecable derechazo, colocó la pelota en el ángulo derecho donde no pudo llegar el nuevo arquero titular, a pesar de lo magnifica que fue su estirada.
-Rambo, viste como se tiró este hueón. Se tiró así, mira.
Le decía “Menita” un rato después al preparador de arqueros, Marcelo Ramírez (ex compañero de equipo por 6 años), junto al nuevo guardameta titular en una conversación luego de terminado el entrenamiento. Se levantó del césped y se dejó caer como saco de papas, con burlescos gestos de exageración atrapando la pelota que Francisco no pudo atajar en el tiro libre anterior.

Rumbo al camarín, que se encuentra al otro extremo del lugar donde entrena el equipo, Luis saluda a todo el mundo. A los cancheros, al que está regando el pasto y a todo desconocido que le hace un giño. No así como algunos compañeros, que al ver un curso entero corriendo detrás de ellos, hicieron los mejores regates y enganches para escapar de los chicos: ninguno de los pequeños tuvo un  gesto de estos dos “profesionales”. Luis Mena es todo lo contrario a esos dos jugadores. Él saluda de igual manera al gerente técnico de su institución como a la señora que va todos los días a ver a Esteban Paredes. Es un futbolista atípico, fuera de lo común. No escucha reggaetón, no tiene bling bling ni se destaca por el auto último modelo. Quiéralo o no, él es un futbolista de otra época.

–Buenos días, ¿cómo están?
Les dice a los periodistas que están esperando la conferencia de prensa de su técnico, en el cual confirmará lo que se vio en el entrenamiento: Luis Mena va a la banca y Francisco Prieto, su amigo, va de titular.

dalealbo.cl
Se ve que no le molesta nada: autografió los cuadernos de todo el curso que andaba de viaje por Santiago y que minutos antes dos de sus compañeros dejaron sin su rúbrica. No le importa mucho subirse al bus sin haberse bañado. Para él es más importante dejar contenta a la gente.

No es el mejor jugador que ha vestido la camiseta de Colo Colo. Tampoco es el jugador más técnico, ni está ahí por sus goles o sus gambetas. No fue el fichaje más caro ni tampoco fue la revelación del torneo. Luis Mena está ahí por ser siempre igual dentro y fuera de la cancha. Pasan jugadores, pasan cuerpos técnicos, pasan dirigentes y el rubio platinado sigue en el equipo.

En algún momento sí fue el mejor, cuando en una prueba masiva de Colo Colo, el pequeño Luis de 8 años le ganó a más de mil chicos el privilegio de vestirse de blanco. “De la prueba que fui quedamos sólo 2. El otro ya se retiró y yo sigo aquí. Y espero seguir por mucho tiempo más”.

            La labor de Mena es evitar lo más hermoso del fútbol: el gol. Es el enemigo directo de los enganches, las gambetas y los túneles. Y se siente orgulloso de eso. No por ser el enemigo de lo bonito quiere decir que lo que él hace sea feo; todo lo contrario. La caballerosidad es su carta de presentación. Dentro y fuera de la cancha, la nobleza se le nota hasta en los momentos más difíciles.

            Mirarlo a él y mirar lo que representa es una imagen que se contrapone. Luis es emblema del club popular y de la gente de barrio. Incluso el símbolo es un indio, con los característicos rasgos de un indígena. Luis, por su parte, es el antónimo: tiene imagen de ser extranjero, sus ojos de color brillan mucho y son grandes, sus pestañas son largas y su melena se encuentra más corta de lo habitual, no le alcanza para tomársela y le resalta un gran rulo por detrás de su oreja izquierda, todo de color amarillo. Con eso derriba el mito: es rubio natural, rubio de verdad.

            El rulo se le ve en la transmisión del partido por el Canal de Fútbol, Luis lo moja mientras escucha las palabras de su técnico. Nueve minutos luego de haber ingresado se gana la amarilla por una falta en el círculo central de la cancha. Claramente, cuando sale de su hábitat se siente indefenso, inseguro. Todo sirve para impedir el gol, todo sirve para que él se convierta en un héroe. Tuvo trabajo la primera media hora de partido ya que todos los ataques del equipo rival fueron por su lado. El resultado: ningún gol. “Luchito” es eficiente.

 Colo Colo tuvo 3 tiros libres, ninguno lo pateó él a pesar de haber sido el único que celebró el día anterior mediante ese expediente. Él no es el encargado de esas cosas. Está ahí para despejar, para cortar las buenas jugadas, para cerrar las piernas y evitar los túneles, esos tan humillantes que son para cualquier jugador.

Luis Mena y Cristian Bogado disputando el balón.
 Su claro enemigo dentro del encuentro es Cristian Bogado, un delantero paraguayo corpulento de gran potencia física y muy eficaz. Esa tarde en el norte es el pelado Bogado, pero durante su carrera tuvo que enfrentarse a monstruos del fútbol mundial. Entre ellos está Ronaldinho, Robinho, Luciano Galletti, Marcelo Salas, Martín Palermo y una gran cantidad de jugadores más. A veces perdió, a veces ganó, pero de todos los enfrentamientos él dice seguir aprendiendo. “Siempre saco lo positivo de todo. Lo bueno de los partidos, lo positivo de mis compañeros y sobre todo lo que cada entrenador que llega nos enseña. De todos se saca algo que ayuda a mejorar día a día”.

Llega el minuto 77 del encuentro en Iquique. Colo Colo va perdiendo 1-0 y “Menita” ha tenido largo trabajo durante todo el encuentro. Frente a él está el goleador del partido, Álvaro Ramos, y trae la pelota ya habiéndose pasado a dos jugadores de blanco. Mena le cae encima, es su enemigo de turno y tiene que impedir que el balón le llegue a su arquero. Le va mal: luego de dos enganches, Luchito le cree el quiebre de cintura del movedizo jugador y cae sentado al suelo. Está pasado, Ramos va directo al arco cuando de repente Luis mete la cabellera rubia, esa que está más corta de lo habitual y que tiene un rulo detrás de su oreja izquierda. En palabras futboleras, el “3” albo ha trancado con la cabeza. La recuperó y 2 minutos después su compañero Mario Salgado ha hecho el gol del empate. Nadie lo vio. Su trabajo nadie lo ve. Se encarga de que las estrellas de los equipos rivales no brillen. Y eso nadie lo destaca.

Él sigue tranquilo, trabajando bajo la sombra sabiendo que a la vuelta de la esquina está el retiro. Dice saber que Chile está lleno de chaqueteros, que a los ídolos de acá nadie les reconoce nada. Mientras él juegue, seguirá siendo uno de los referentes del equipo e ídolo para la gente. Después de eso nadie sabrá. Nadie piensa en el después pero hoy en día “Luchito” Mena, el toqui rubio, sigue callando bocas a punta de sudor y trabajo. Ese trabajo que lo ha hecho ser uno de los jugadores más exitosos del medio y que incluso sabiéndolo, no se le han subido los humos a la cabeza.

Termina el encuentro. Colo Colo ha empatado en una irregular campaña. A pesar de eso, un jugador se retira con la cabeza en alto como un caballero, bajo los aplausos de los forofos colocolinos. Luis Mena sale del Tierra de Campeones. Tierra familiar. Su tierra. Un campeón. Multicampeón.

"ES DIFÍCIL VER A COLO COLO EN ESTE ESTADO"


A pesar de tener 30 años, Miguel Riffo se retiró por su eterno problema a la rodilla. Lo que apresuró su retirada, además, fueron las ganas de vestirse de buzo y ser técnico profesional. Referente de la institución, “Miguelito” llegó temprano el 25 de abril a dirigir su primera práctica con el plantel sub 16 de Colo Colo. Desde esa fecha cambió su nombre. Ya no lo llamarán más por Miguel Riffo, desde ahora se llamará “el profe”.

Por Juan Pablo Chávez González

¿Cómo te has sentido en tu vuelta al club?
Emol.com
Feliz. La verdad que volver al lugar donde estuve prácticamente 20 años me tiene muy contento. Llegué a Colo Colo muy chico, a los 8 y pasé por todas las divisiones menores. Después logré convertirme en jugador profesional y estuve casi 12 años en el primer equipo logrando mucho objetivos personales y también muchos títulos para la institución. Obviamente que eso es algo importante y marca toda mi vida en el deporte. Estuve tan solo un año fuera donde tuve la posibilidad de jugar en Santiago Morning, que es una institución muy distinta a lo que es Colo Colo y volver a Pedrero, ahora en otra faceta, es un orgullo, una satisfacción tremenda y espero aprovecharlo de la mejor forma, pero como te digo estoy muy feliz y contento por el regreso.

Llevas 8 días entrenando a la sub 16, ¿se viven muy diferentes los partidos desde el borde de la cancha?
Lo que pasa es que yo hice el curso de entrenador el año 2009 y en el INAF (Instituto Nacional de fútbol, Deporte y Actividad Física) también tenemos ramos completamente de cancha donde dirigimos partidos. El trabajo de cancha es bien paulatino, como tiene que ser un entrenador. Yo terminé el curso el año pasado haciendo práctica. En segundo año hice una práctica acá en Colo Colo con los chicos de la sub 15 y el año pasado hice la práctica con el plantel profesional de Santiago Morning mientras estaba jugando.
  
¿Y la decisión de dejar el fútbol a los 30 años?
La decisión de dejar el fútbol fue más que nada por eso, o sea me sentía muy preparado para dar el paso y empezar esta nueva etapa y lo he tomado bien, súper maduro, tratando de aprender. Obviamente uno nunca termina de aprender en el fútbol y trato de absorber lo que más puedo. Yo, con todas las experiencias vividas  y todas las cosas que me ha entregado el fútbol, trato de entregárselas a los jugadores y esas cosas son bonitas. Pero como te digo, uno tiene que ir paso a paso y estos primeros días han sido súper enriquecedores.

¿Tuviste la oportunidad de dirigir en otro lado?
Sí. Tuve varias posibilidades de hacerme cargo en algunas escuelas de fútbol y un montón de cosas, pero dentro de todas las posibilidades que tenía la más importante era volver acá a Colo Colo. Pensaba que para empezar a dirigir este era el mejor escenario por todo lo que yo viví en el club y por todo lo que puedo entregar también.

Es como volver a casa.
Claro, eso me llevó a llegar acá. Estoy muy contento también por la posibilidad que me han dado de volver.

¿Qué opinión tienes respecto al primer equipo y su actual situación?
Es una situación difícil. Colo Colo siempre está acostumbrado a estar en los primeros lugares, a tener la posibilidad de ganar algún campeonato. Desde el 2010 que no se gana nada y los resultados no han acompañado mucho y eso obviamente que es malo. Colo Colo es el equipo más grande de Chile, por algo tiene todas las instalaciones, el tremendo estadio y la mayor cantidad de logros y campeonatos. Es más, Colo Colo no solamente es el mejor equipo de Chile sino que es uno de los equipos más importantes del mundo. Muy pocos equipos tienen lo que tú estás viendo ahora: la cantidad de canchas en buen estado, todos estos instrumentos y estas instalaciones.

¿Qué te produce ver al equipo en la mitad de la tabla, quedando fuera de la post- temporada?
Ver al equipo en los puestos de la medianía es difícil, demasiado difícil. Yo crecí acá, tuve la posibilidad de jugar en el primer equipo y la verdad que ganar y estar en los primeros lugares es una responsabilidad muy grande. Es difícil ver a Colo Colo en este estado. Yo como colocolino lo único que espero es que lleguen luego los triunfos y podamos ver al club en el sitial que se merece.

¿Pero le ves alguna solución a esta crisis?
Todas las soluciones para los momentos malos no llegan de un día para otro. Hay que salir de a poquito. Lo más importante siempre es ganar y Colo Colo tiene 3 partidos fundamentales de aquí a lo que queda del término de campeonato. Lo ideal sería tratar de ganar estos 3 partidos y meterse en los play offs.  Ahí puede pasar cualquier cosa y luego, junto con los triunfos y todas las cosas, llegarán soluciones.

¿No sienten que el trabajo que hacen ustedes en las series menores se menosprecia con tanta crítica hacia el nivel de las juveniles? Luego de la derrota por 5 goles contra la U, jugadores históricos salieron hablando de que había que hacer cambios profundos, “desde las inferiores hacia arriba”.
Colocolo.cl
Lo que pasa es que en Chile, generalmente, la prensa y todas las opiniones vertidas por gente de fútbol critican sin conocimiento. Es muy difícil dar una opinión sin saber cómo se está trabajando. Yo llevo 8 días acá y te puedo decir que el trabajo de cadetes está muy bien planificado, donde hay objetivos súper claros. Se trata de impregnar en los jugadores la imagen que debe tener el jugador colocolino y también se forman jugadores para que estén en condiciones de estar en el primer equipo. Como tú sabes, ahora acaba de llegar la división sub 17 que estuvo en Italia y salieron campeón en un torneo que es muy competitivo.

El torneo de Gradisca, donde le ganaron al Milan y a Udinese, entre otros.
Sí. Fue muy difícil, lograron ganar los 7 partidos y salieron campeones. Hay una cantidad importante de jugadores, la verdad muchos, en esa división que yo creo que también tienen muchas posibilidades de estar en el primer equipo, pero ya eso de contar con ellos en el primer equipo depende del técnico que esté a cargo. En los últimos años ha habido muchos técnicos y esos cambios generan lentitud en la promoción de jugadores porque no conocen mucho. Aunque todo esto va de la mano con los triunfos. Cuando un equipo está ganando y gana todos los fines de semana, generalmente se dan tiempos y espacios para incluir jugadores de la cantera en el primer equipo y se da bien. Sí te puedo decir que el trabajo que se hace en cadetes es muy bueno y siempre ha dado resultados.

¿Has hablado con gente del primer equipo, con tus ex compañeros?
Sí, sí. El primer día que llegué me reencontré con todos mis ex compañeros y pude conversar con ellos, saludarlos y entregarles todo mi apoyo para que puedan salir de esta mala situación.

¿Y cómo está viviendo el camarín esta situación?
Obviamente que es difícil. Hay mucha presión de la gente, de la prensa. El hecho de estar en Colo Colo es una presión grande y obviamente que están en una situación difícil pero todos los triunfos hacen que las crisis desaparezcan. Solo hay que esperar que lleguen luego esos triunfos.

COLO COLO VS. UNIÓN SAN FELIPE, CICATRIZANDO LAS HERIDAS DEL DOMINGO PASADO